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¿A QUIEN LE CREEMOS? - por LUIS E. SARMIENTO GARCÍA PDF Imprimir E-Mail
jueves, 31 de mayo de 2007

1) La noticia:

Roberto Ruarte de Ambito Financiero, elogia efusivamente al gobierno nacional. Dice "hoy el país está de pie, en la mira de muchos por sus excelentes números, reservas por u$s 40.000 millones luego de pagar al FMI. Está lejos el período 2001-2002." Para ello se basa en la extraordinaria recuperación del MERVAL.

ROBERTO A. RUARTE – AMBITO FINANCIERO – Suplemento Electrónico de La Revista del Foro, del 29 e Mayo de 2007 – 2ª Ed.  

2) El comentario:

           

He escrito bastamente sobre todos estos temas y poseo archivos muy interesantes sobre la marcha macro económica de Argentina y de numerosos países. En el espacio limitado con el que cuento en esta prestigiosa revista no puedo hacer un amplio análisis sobre lo expresado por Roberto Ruarte. Solo conceptos generales. Los Mercados de Valores son muy importantes para obtener financiación con muy bajas tasas y hasta sin intereses, solo participando a los intermediarios con porcentajes de ganancias. Con buenos broker, dealer y market maker se pueden obtener pingües beneficios por quienes operan, los Estados y empresas de grandes capitales, colocando títulos, bonos y acciones.

 

Pero las Bolsas son solo una de las herramientas de la Política Económica y no  autosuficientes para detectar la excelencia o el estado peligroso de una macroeconomía. Las crisis mundiales de diciembre de 1994 en México, de julio de 1997, originada en la devaluación del bath de Tailandia, en todo el sudeste asiático, en especial Filipinas, Malasia, Indonesia, Singapur y Hong Kong, enseñan que hasta antes que se produjeran, los mercados bursátiles  habían operado en alza permanente y hasta que se desplomaron.

 

Se derrumbaron Wall Street, Tokio, Frankfurt, Bruselas, París, Milán, Madrid, Londres y por supuesto,San Pablo, Río de Janeiro, Buenos Aires y Santiago. No por ello sufrieron enormes impactos EEUU, Japón, Alemania, Bélgica, Francia, Italia, España y los demás países. Argentina transitaba por una etapa de crecimiento y estabilidad económica muy importante, no obstante su sistema de cambio fijo, utilísimo para salir de la hiperinflación de Alfonsín pero negativo después del segundo año de vigencia sin retornar al cambio con flotación libre o sucia según Milton Friedman, Nobel de Economía, que analiza el tema en "Los perjuicios del dinero". La caída de su Bolsa no impactó, tanto es así que siguió creciendo hasta mediados de 1998 cuando comenzó su recesión y luego, depresión a partir de la presidencia de dela Rúa.

 

Fundamentalmente las bolsas benefician o perjudican a quienes operan en ellas, según ganen o pierdan en su juego. Pero los ciclos económicos de expansión y crecimiento se producen por un conjunto sincronizado y ordenado de circunstancias macro y no solamente por un buen momento bursátil.

 

Tenemos u$s 40.000 millones de reservas como lo informó Felisa Miceli, pero debemos el equivalente a u$s 20.000 millones por la emisión de Lebac y Nobac por el BCRA. El circulante o masa monetaria es de $ 129.000 millones a junio de 2007, también informado por la ministro, de modo que dividiéndolo por las reservas netas de u$s 20.000 millones se obtiene un dólar de $ 6,45. Y si se estiman $ 209.000 millones de pasivos reales, el precio del dólar debería fijarse en  $ 10,45 por unidad EEUU. Como estos valores elevarían necesariamente los precios generales y salarios originando una hiperinflación, con corridas bancarias, quizá nuevos "corralitos" y caos generalizado, el gobierno utiliza las reservas brutas de u$s 40.000 millones, divisor de $ 129.000 millones como dividendo, lo que técnicamente fija el valor del dólar en $ 3,22 por unidad.

 

El BCRA compra dólares ya existentes en plaza, y no genuinos de inversiones que no se producen por la inseguridad jurídica, concentración de todo el poder del Estado en el presidente, desconfianza de las naciones centrales que aconsejan no invertir en Argentina, sometimiento de los jueces mediante el Consejo de la Magistratura reducido a 13 miembros, corrupción (véase la vergüenza del caso Skanska), falta de energía, precios subsidiados, etc. Y lo peor ... ¡EL ESTADO NO PUEDE DEJAR DE COMPRAR! Si lo hiciera seguiría creciendo el circulante por emisión sin respaldo de nuevas divisas causando inflación. El dólar se apreciaría de inmediato con las graves consecuencias apuntadas. Si continúa adquiriendo divisas, emite pero continúa fijando el valor del dólar en $ 3,1.

 

El gobierno ha creado su propio lazo del que no puede salir si no efectúa algunos cambios trascendentes que no podría explicar ahora. Debemos ser realistas y no pesimistas. A los argentinos nos hace falta mucha "verdad", desterrar la "falsedad" y terminar con la "demagogia". Solo así será posible lograr acercarnos al primer mundo. Junto con millones de compatriotas serios que pensamos y estudiamos, lo deseamos profundamente.

 
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