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EL ENCUENTRO DE LOS CUATRO SIN LAVAGNA Y LA CARTA QUE GUARDA CARRIÓ PDF Imprimir E-Mail
lunes, 04 de febrero de 2019

EL ENCUENTRO DE LOS CUATRO SIN LAVAGNA Y LA CARTA QUE GUARDA CARRIÓ

En la que es una semana crítica, se define la interna cordobesa. Hoy habrá encuentro de los cuatro “alternativos” del peronismo en Mar del Plata al que no asiste Lavagna. Expectativa por la reunión Frigerio-Pichetto.

IGNACIO ZULETA – DIARIO CLARÍN

 

Carrió le aclaró a Macri que no será la mujer en la Corte

 

El oficialismo de todos los colores está comprometido en un proyecto que va a marcar diferencias, porque toca el hueso del poder. Es el que firman Elisa Carrió, Mario Negri, Silvia Lospennato, Juan Manuel López y otros para establecer un cupo femenino en la justicia. No es una iniciativa nueva, pero reclama un tercio de las vacantes para mujeres, dentro del orden de mérito de los entrables de cada concurso. Esto implica dos sillas para mujeres en la Suprema Corte de Justicia, en donde resiste Elena Highton, por un amparo que le protege el cargo pese a haber superado los 75 años. Su situación es delicada porque está a tiro de desamparos e impugnaciones, algo que hace presumir que puede salir del Tribunal antes de lo que muchos piensan. Si se sanciona la ley Carrió, habrá disputa entre damas. La autora del proyecto, Carrió, habló de esa iniciativa en la reunión que mantuvo con Macri y Mario Quintana en Olivos hace diez días. Ella no se mete en la disputa por la cámara Electoral; considera que los dos candidatos son buenos, aunque Lázzaro y sus defensores entienden que la descalifican por ser mujer. Sabe además que la sola mención de su proyecto de cupo femenino empujó opiniones de gente del gobierno sobre la posibilidad de que ella misma fuera candidata a la Corte. Le aclaró a Macri ese día en Olivos que no existe ninguna posibilidad de que ella sea candidata a un cargo en la Corte. “Su tarea como legisladora y su compromiso partidario se lo impiden”. La aclaración parece obvia, pero es también obligada, porque no es el primer gobierno que pensó en ella para un cargo en la Corte.

 

Un aporte para la mini serie presidencial

 

Ya que estamos en los pasillos del poder, un aporte para la miniserie. Acaso la política sea un camino de doble puerta. Como las que unen el pasillo más vigilado de un área restringida. Por ejemplo, el que corre entre el despacho más encumbrado del poder con el de su jefe de gabinete. Para que se abra la segunda puerta, la primera tiene que haber quedado cerrada, para preservar la clausura y la discreción, ¿Qué pasa si al llegar al final del pasillo, la segunda puerta está obturada, dígase, por ausencia del dueño del despacho, pero la primera puerta ya cerró y sólo pueden abrir desde afuera? Sobreviene un instante de soledad, encierro, pánico quizás. Llamados de auxilio que nadie escucha, porque nadie está cerca de esa cápsula del poder. Al final, golpes y patadas hasta romper la puerta y salir de un instante de encierro. Le pudo pasar a Mauricio. Una metáfora más de la soledad del que manda.

 

Casting de candidatos a senador por la Capital

 

Esos pasillos escuchan todo, también ecos de negociaciones abiertas. Federico Pinedo, antes de viajar a Ginebra de Suiza por tareas de parlamentarismo global, tuvo su primer concilio de campaña con el jefe del distrito que representa como senador, Horacio Rodríguez Larreta. “Voy a trabajar para la reelección en el Senado, a menos que el presidente disponga otra cosa”, le dijo. No tuvo respuesta, porque tampoco la tiene. Esas nominaciones son funcionales a proyectos más amplios, y esa llave no la tiene ni el propio Larreta, que es socio fundador y con acciones calificadas en este negocio que es Cambiemos. Querría, por ejemplo, que Diego Santilli siguiera siendo su vicejefe de gobierno en un segundo mandato. Así mitigaría la ansiedad que traería el hecho de que el “Colorado” – si se libera de la inhibición para el segundo turno - se anote para la sucesión desde el mismo día de debut de su segundo mandato. También Larreta ha escuchado la idea de Carrió de que el candidato a senador por la capital sea Mario Quintana. Especula Larreta sobre cuántos votos le podría sumar el ex vicejefe de gabinete a su lista; si la candidata a senadora fuese Lilita, otro gallo cantaría, pero ella tampoco quiere ser senadora. Al igual que ir a la Corte, sería un retiro que ella no quiere. Sólo acepta, además, formatos “By Carrió”, o sea construidos por ella misma.

 

El último encuentro de los cuatro alternativos

 

Recalientan motores en la previa, algunos agitando el alma con anabólicos que mitiguen el vértigo de esta carrera hacia la nada, que es la política contemporánea según Giovanni Sartori (“La corsa verso il nulla”, título de su último libro). Otros enfriando el ánimo para la tarea que describe este mes que comienza: el reparto de la baraja. Los alternativos del peronismo hacen el último duelo sin armas (para evocar otra pluma eminente, la de Sandor Marai) en el último encuentro. La Mesa de los Cuatro, llamada la orga Pichetto, hace su acto final de grupo en Mar del Plata. Será algo parecido a una charla Ted – inspiracionismo político pronunciado frente a jóvenes sin trayectoria partidaria, muy para la TV, y un cierre a cargo del cuarteto (Pichetto, Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey y Sergio Massa). Se despedirán después de las hurras, para comenzar cada cual su campaña para una PASO o, si cuadra por la necesidad, una lista de unidad que abra una ventanilla para el voto peronista, fuera de la ochava del Instituto Patria. Si se zarandean los nombres del grupo, a quien acompañará un puñado de gobernadores, quedarán en puerta unos pocos candidatos. Uno de ellos, el Deseado, no va a estar este lunes en el escenario que prepara el coach Guillermo Seita; Roberto Lavagna es, junto a Pichetto, el dúo más sólido del grupo. El ex ministro insiste en que sólo le interesa jugar si la oposición amplía su elasticidad para sumar a socialistas y a radicales disidentes. Un esfuerzo que tiene ocurrencia lógica, pero que parece ir a contramano de las voluntades individuales. Incluyendo la suya misma, que no termina de cristalizar en alguna forma de liderazgo.

 

Lavagna solo no puede llamar, pero sí puede ser un ingrediente del llamado de otros, pero como jarrón chino que es (en el sentido de la fábula de Felipe González) es demasiado grande para colocarlo en un rincón en donde se note, pero que no se rompa. Voluntad tiene, y es la novedad. Su hijo Marco, que estará esta tarde en Mar del Plata, pero sin micrófono, te dice sobre la postulación de Roberto: “Hace un tiempo si me preguntabas sobre su candidatura te hubiera dicho que no: ahora digo que no lo descarto”. Un profesional.

 

El doble cerrojo al Congreso: no arriesgan la paz

 

Pichetto, en quien el músculo no duerme ni la ambición descansa, tiene previsto después de la cita pública de hoy, empezar una recorrida que tendrá su punto más alto con la inauguración de la Unidad Básica Pichetto-Presidente en el barrio sur de la Capital Federal. Los anfitriones son los duhaldistas, que agitan también el nombre de Lavagna, como Daniel “Chico” Basile. Viene de unos días de descanso por Roma, que interrumpió a media semana para parlamentar por teléfono con Rogelio Frigerio sobre la agenda legislativa. El ministro del Interior es hoy el jefe de gabinete sustituto, en ausencia de Marcos Peña, porque tiene la firma después del presidente si hay que rubricar alguna decisión – algo así como el “Designated Survivor” de la serie americana -. Le tocó escuchar los argumentos de Pichetto sobre la inconveniencia de arriesgar la paz política que hay en el país, reabriendo por adelantado el Congreso: no hay tema que no pueda esperar a marzo, para las sesiones ordinarias.

 

El jefe de la bancada “federal” está cada día más forzado a hacer equilibro dentro del peronismo. Ejerce el cargo de la importancia institucional de esa formación, como jefe del bloque, pero es minoría en el partido en el distrito que representa, Río Negro, donde el peronismo es además oposición. ¿Para qué agitar esas aguas? Mientras, Frigerio y el gobierno presionan – como también un grupo de ONG cercanas al oficialismo, que firmaron una solicitada este domingo – por la reforma del régimen de financiamiento de las campañas. Pichetto ya tiene un proyecto con dictamen de comisión, pero prefiere no exponerse ante los compañeros que reportan al Instituto Patria, que lo esperan con una colección de palitos para que los pise. Eso le hace retraerse de participar en las elecciones de su provincia, donde la fórmula peronista Soria-Odarda le peleará al gobernador Alberto Weretilneck su chance de reelección. Es la antítesis de Soria, pero lo último que haría es desalentar el destino del peronismo, al que necesita para alimentar su candidatura presidencial. Todo esto se lo contará Pichetto a Frigerio en un café que se van a tomar esta semana.

 

Semana crítica para la interna cordobesa

 

Tampoco Emilio Monzó quiere ponerle micrófonos a la oposición en la cámara de Diputados, y alienta los cerrojos al Congreso en extraordinarias. Reaparece este martes en el gabinete, en una jornada que acumula tensiones. Este lunes regresa de vacaciones Ramón Mestre, quien se distanció del dictamen de la mesa política de Cambiemos, de que se prestase a un arbitraje de encuestas para resolver su pelea con Mario Negri a la gobernación de Córdoba. Esta semana es crítica para alguna salida, porque si no hay acuerdo se precipita una elección interna, hiriente para todos. Mestre maneja el partido en la provincia, y confía en que el aparato vencerá a la calle, que pondera más, según las encuestas, a Negri. Este reaparecerá también el martes en el gabinete y en alguna reunión más discreta.

 

El gobierno prometió a los radicales escuchar de nuevo los argumentos sobre quién debe ocupar la vacante en la Cámara Nacional Electoral. Olivos quiere proponerle al Congreso un candidato que salió tercero -Hernán Gonçalves Figueiredo- y que tiene un empujón del peronismo; los radicales, a la candidata que salió primera y que está identificada con su partido -Alejandra Lázzaro-. Los radicales consideran que este conflicto es un punto de inflexión en su posición dentro de Cambiemos. La mesa jurídica que asesora a Macri ha logrado lo que nadie pudo, unir a todas las tribus radicales, es decir a todos los grupos de whatsapp en que se articula esa rama del oficialismo.

 

El PJ ya tiene quien le escriba: Jorge Landau

 

El regreso de las vacaciones produce otras novedades que pueden traer cola, como la vuelta del apoderado del peronismo nacional y de Buenos Aires, Jorge Landau, a la majestad de sus funciones como tal. Las tenía suspendidas desde que asumió como letrado de la bancada del peronismo en el Consejo de la Magistratura. Cesó en ese cargo después de que, en diciembre pasado, la oposición forzó los cambios que terminaron con el radical Negri y el cristinista Juan País. Ya mueve los papeles para el congreso del PJ de Buenos Aires que se hará el viernes 22 en La Matanza, donde alberga Fernando Espinoza, titular de ese órgano de PJ: Van a aprobar una autorización al Consejo, para que arme un frente electoral con los partidos que soportaron en 2017 la candidatura a senadora de Cristina ed Kirchner con el sello de fantasía de Unión Ciudadana. Ese órgano tiene quórum y número de congresales para avalar el método. En la primera semana de marzo hará lo mismo el PJ Nacional, en donde hay lagunas a cubrir. Capita Federal y el Chaco tienen congresales con mandato vencido, que sólo podrán tener voz, pero no voto. Córdoba no manda, por su parte, congresales, con lo cual Landau tiene que afilar el lápiz para que haya congreso en paz.

 
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