Inicio arrow Columnistas arrow SUPLEMENTO DE HISTORIA ARGENTINA
MENU
Inicio
Jurisprudencia
Nacionales
Internacionales
Columnistas
Destacado
Enlaces
Contacto


SUPLEMENTO DE HISTORIA ARGENTINA PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 02 de mayo de 2007

UN VALIOSO RECONOCIMIENTO A NUESTROS PILOTOS QUE COMBATIERON EN MALVINAS

Por Jorge H. Sarmiento García

Pierre Clostermann, uno de los grandes ases de la aviación de cazas de la Segunda Guerra Mundial, nació en 1921 en Curitiba (Brasil), donde su padre era diplomático. Ingeniero de profesión, participó en aquella guerra enlistándose en la "Free French Air Force" (Fuerza Aérea Libre Francesa) en 1942, obteniendo 33 derribos de aviones alemanes.   

 

Pierre Clostermann, uno de los grandes ases de la aviación de cazas de la Segunda Guerra Mundial, nació en 1921 en Curitiba (Brasil), donde su padre era diplomático. Ingeniero de profesión, participó en aquella guerra enlistándose en la "Free French Air Force" (Fuerza Aérea Libre Francesa) en 1942, obteniendo 33 derribos de aviones alemanes.

 

Sirvió también en la guerra de Argelia, fue diputado, presidente de la Comisión de la Defensa Nacional y Fuerzas Armadas, y ejerció diversos cargos directivos en la industria aeronáutica.

 

Autor de un emocionante libro de memorias de su vida de piloto durante el conflicto mundial, “Le Grand Cirque” (El Gran Circo), como así también de otro menos conocido pero no menos valioso, “Feu du Ciel” (Fuego en el Cielo), falleció el 22 de marzo de 2006.

 

Este gran soldado del aire arriesgó toda su reputación, al declarar públicamente su admiración por los pilotos argentinos que combatieron en Malvinas, en los siguientes términos:

 

“A vosotros, jóvenes argentinos, compañeros pilotos de combate, quisiera deciros toda mi admiración.

 

A la electrónica más perfeccionada, a los misiles antiaéreos, a los objetivos más peligrosos que existen, es decir a los buques, hicisteis frente con éxito.

 

A pesar de las condiciones atmosféricas más terribles que pueda encontrarse en el planeta, con una reserva de apenas pocos minutos de combustible en los tanques, el límite extremo del radio de acción de vuestros aparatos, habéis participado en medio de la tempestad, en vuestros Mirage, vuestros Etendard, vuestros A-4, vuestros Pucará con escarapelas azules y blancas.

 

A pesar de los dispositivos de defensa antiaérea y con los misiles de buques de guerra poderosos, advertidos con mucha anticipación por sus radares y los satélites norteamericanos, habéis arremetido sin vacilar. Nunca en la historia de las guerras, desde 1944, tuvieron aviadores que afrontar una conjunción tan terrorífica de obstáculos mortales, ni aún los de la RAF sobre Londres en 1940, ni los de la Lufwaffe en 1945.

 

Vuestro valor nos ha deslumbrado mucho y no sólo el pueblo argentino no debe olvidarlos nunca, sino somos muchos los que en el mundo estamos orgullosos de que sean nuestros hermanos pilotos.

 

A los padres y a las madres, a los hermanos y a las hermanas, a las esposas, y a los hijos de los pilotos que fueron a la muerte con el coraje más fantástico y asombroso, les digo que honraron a la Argentina y al mundo latino”.

 

Y concluyó Clostermann con esta expresión:

 

“¡Hay! La verdad vale únicamente por la sangre derramada y el mundo cree solamente en las causas cuyos testigos se hacen matar por ellas”.

 
< Anterior   Siguiente >
design by 5medien
© 2017
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.