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EN EL MERCADO CONFÍAN EN QUE LO PEOR YA PASÓ, PERO NO DESCARTAN MÁS TURBULENCIAS PDF Imprimir E-Mail
lunes, 07 de mayo de 2018

EN EL MERCADO CONFÍAN EN QUE LO PEOR YA PASÓ, PERO NO DESCARTAN MÁS TURBULENCIAS

Economistas y operadores creen que las medidas oficiales servirán para calmar la demanda de dólares, pero advierten sobre su impacto en el nivel de actividad económica.

ALFREDO SAINZ – LA NACIÓN

 

Lo peor ya pasó, pero la crisis cambiaria no está completamente superada. La mayoría de los economistas y analistas consultados por LA NACION coincidieron en pronosticar una semana un poco más tranquila en cuanto a la cotización del dólar, pero no descartaron la aparición de nuevas turbulencias en los mercados financieros. Además, coincidieron en que las medidas anunciadas el viernes pasado tendrán un impacto muy fuerte en la actividad de la economía y que la inflación para este año estará muy cercana a los niveles de 2017 (el año pasado cerró en el 24,8%).

 

Después de un fin de semana muy activo para todos los consultores y operadores -en el que se multiplicaron los llamados de los inversores para intentar anticipar cómo podría abrir el mercado-, la expectativa sobre lo que podría pasar hoy es muy alta y la sensación compartida por todos es que, más allá de algunas soluciones coyunturales, los desafíos que enfrenta la economía argentina siguen pasando por la alta dependencia del financiamiento externo. "Con las últimas medidas y el anuncio de que se va a reforzar la meta fiscal, el mercado debería tranquilizarse, aunque una tasa de interés del 40% no es sostenible en el tiempo. Podemos apelar a este tipo de herramientas por un plazo reducido, de un mes o mes y medio, pero el impacto en el nivel de actividad va a ser muy grande", advirtió Ramiro Castiñeira, director de Econométrica.

 

"Estamos ante una crisis del carry trade, es decir, del modelo de ingresos de divisas de corto plazo que fue muy fuerte en la Argentina y a partir del impuesto a la renta financiera entró en jaque, lo que igual no quita la debilidad que enfrenta el programa financiero del gobierno de Macri y la dependencia del financiamiento internacional", explicó Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados.

 

"El Gobierno va a probar mantener el tipo de cambio y no dejarlo escapar. El objetivo más táctico es bajarle un poco la temperatura al tema. Veo un rango acotado de volatilidad al menos en el corto plazo, mientras que los problemas de fondo siguen siendo el fiscal y la inflación", coincide Eduardo Blasco, director de la consultora Maxinver.

 

Voceros oficiales recordaron a LA NACION que el ministro Nicolás Dujovne dijo el viernes que la suba de la tasa de referencia al 40% podía ser "transitoria", para evitar un mayor impacto sobre el nivel de actividad.

 

Por su parte, en Ecolatina anticipan una semana un poco más tranquila, pero no exenta de volatilidad. "Estimamos que el dólar se calmará en las próximas jornadas, aunque no puede afirmarse que lo hará exento de volatilidad. El Poder Ejecutivo pareciera haber tomado definitivamente la decisión de frenar la corrida, llevando la tasa de interés a niveles elevados y enviando señales más claras que en los días previos", indicó la consultora.

 

Un poco más terminante es la visión de Miguel Angel Boggiano, director de Carta Financiera, que advirtió que los problemas más profundos de la economía argentina siguen en pie. "Las medidas anunciadas el viernes están en el buen camino, pero creo que hay una baja probabilidad de que permitan superar el problema que tiene la economía argentina. La verdad es que a esta altura veo difícil alcanzar una solución más de fondo si no hay un cambio de piezas en el Gobierno", sostuvo.

 

"Todo indica que el momento más duro ya fue superado y que el panorama que se viene es más parecido a lo que ocurrió el viernes que a lo del jueves [cuando se produjo el pico de la corrida contra el peso]. Pero igual no me extrañaría que en la semana el dólar vuelva a presionar, y que el Banco Central tenga que sacrificar más reservas para contenerlo", señaló en off the record un operador bursátil.

 

"El punto de que el Central no haya intervenido el viernes es una buena señal. Si el dólar vuelve a ir para arriba, el Central va a jugar sus cartas porque para algo tiene las reservas", señaló una fuente ministerial.

 

Si bien se espera que las medidas que anunciaron el viernes los ministros Dujovne y Luis Caputo sirvan para traer un poco de calma a los mercados financieros, la coincidencia es muy grande a la hora de destacar los costos, en materia de crecimiento económico e inflación, que tendrá la solución ideada por el Gobierno. "Tanto el encarecimiento del crédito como la necesidad de intensificar la reducción del déficit -en buena medida vía moderación de la obra pública- afectará la actividad, que crecería por debajo del 2%", calculan en Ecolatina. "Corregimos la estimación de inflación para 2018 a la zona de 24%, siempre y cuando no haya nuevas sorpresas cambiarias", indicó el informe publicado ayer.

 

"Las medidas del viernes crearon un problema nuevo. Llevar la tasa al 40%, por más que sea algo circunstancial, tiene un impacto muy grande en la economía y genera una parálisis en todas las variables, desde una pyme que frena una inversión en maquinaria hasta un consumidor que posterga la compra de un departamento", precisó Boggiano.

 

"La economía argentina tiene un desequilibrio profundo tanto fiscal como externo, y en la medida en que se pierde la confianza lo que viene es un combo de devaluación, suba de la tasa de interés y recesión. La dosis justa de cada uno de estos factores es lo que falta dilucidar", coincide el economista Camilo Tiscornia, socio de la consultora C&T.

 

El impacto de la corrida contra el peso también se sentirá en la inflación, con un traslado inevitable a los precios de la suba del dólar en los últimos días, y casi no queda nadie que se anime a pronosticar que el Gobierno logrará cumplir con la meta oficial de cerrar el año con una inflación del 15%. "La inflación para este año la veo muy cercana a la de 2017. Y el dólar a 22 pesos es el nuevo piso", advirtió Castiñeira.

 

Más optimista es Spotorno, que destaca que la menor actividad que podría traer la suba de tasas se verá compensada por una recuperación más rápida de la economía brasileña. "No nos animamos a tocar la meta de crecimiento del PBI, de 2,5%, para este año porque estamos viendo que el efecto positivo de la mayor demanda brasileña se está anticipando un poco. La recuperación de la economía de Brasil que esperábamos para el segundo semestre de este año ya está llegando, y es una buena noticia para la economía argentina", señaló el economista.

 
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