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PREOCUPADO POR LA INFLACIÓN, EL PRESIDENTE SE RESIGNA A QUEDAR "CERCA" DE LA META DEL 15% PDF Imprimir E-Mail
domingo, 15 de abril de 2018

PREOCUPADO POR LA INFLACIÓN, EL PRESIDENTE SE RESIGNA A QUEDAR "CERCA" DE LA META DEL 15%

La meta inflacionaria, por segundo año consecutivo, quedará lejos de la prevista por el Gobierno, aceptan con resignación en la cúpula del Poder Ejecutivo. En la intimidad, Macri rechazó además las críticas de sus aliados por la suba de las tarifas.

SANTIAGO DAPELO – LA NACIÓN

 

La meta inflacionaria, por segundo año consecutivo, quedará lejos de la prevista por el Gobierno, aceptan con resignación en la cúpula del Poder Ejecutivo. El resultado de marzo -la inflación fue del 2,3% y acumuló en el primer trimestre un 6,7%- golpeó al Gobierno, aunque el presidente Mauricio Macri ya digirió la mala noticia.

 

Eso sí, el objetivo del 15%, que anunció en diciembre último el jefe de Gabinete, Marcos Peña, duerme el sueño de los justos. La realidad se impuso en el discurso oficial. ¿En cuánto estará la inflación este año?, le preguntaron al Presidente en la última semana. "Lo más cerca que se pueda del 15%", respondió, lacónico, Macri, según reconstruyó LA NACION.

 

En su respuesta está implícita la derrota. Por eso el Gobierno evitará la discusión sobre el número final y destacará la curva descendente que muestra el comportamiento inflacionario desde hace dos años. "Está más de lo que esperábamos. Pero lo importante es que vamos a la baja", reforzó el jefe del Estado para elevar el espíritu.

 

La inflación y el endeudamiento están al tope de las preocupaciones del Presidente. Tanto es así que se molesta con quienes lanzan diagnósticos, pero no le presentan alternativas al camino que tomó para encauzar la maltrecha economía que heredó: el gradualismo.

 

"¿Qué hay que recortar?", cuestionó molesto a los que le exigen resultados más rápidos, según relataron varios testigos. "Todos se levantan y se van sin dar una respuesta... ¡Basta de decir!", reclamaron cerca del Presidente.

 

En el Gobierno admiten que se trata de un camino "doloroso", pero la meta que se propuso es a cuatro años y el método, el gradualismo, es la mejor forma para llegar a la meta. Con la baja de la pobreza que anunció hace 10 días y con la mayoría de los indicadores que presenta el Indec con números en alza, la inflación se transformó en el mayor desafío del Presidente.

 

Marzo fue el peor mes. Por la devaluación del peso y el traslado a los precios de los aumentos de tarifas de los servicios públicos, la inflación llegó al 2,3%. Así, en lo que va del año ya se consumió el 42% de la meta proyectada por el Gobierno para este año (del 15%). Y abril no tendrá mejores resultados: se espera el impacto de los aumentos del gas, el transporte y la nafta.

 

Críticas a la UCR

 

A las preocupaciones económicas, el Presidente sumó en los últimos días fuertes cuestionamientos de sus socios de Cambiemos, el radicalismo y la Coalición Cívica, por el aumento de tarifas. Si bien Macri acepta las críticas de Elisa Carrió, a la que nunca desautorizará en público ni en privado, le pareció excesivo lo que hizo el presidente de la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.

 

Carrió le pidió mayor gradualismo, pero el mendocino fue más a fondo: dijo que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, "le ha hecho meter la pata a este Gobierno en varias oportunidades" y reclamó mayor participación en la toma de decisiones.

 

Para que no haya equivocaciones ni dudas, ya mandó a avisar a sus socios. "Los escucho a todos, pero las decisiones las tomo yo" fue el mensaje que les hizo llegar.

 

La protesta del radicalismo por una mayor participación en el Gobierno también provocó el disgusto de Macri. "Dujovne, Aguad, Rubinstein, Etchevehere, son todos radicales. ¡Nombrame uno que sea de Pro puro!", dijo una altísima fuente con despacho en la Casa de Gobierno.

 

Macri le hizo saber a los radicales que no aguantará más declaraciones demagógicas y apuntó contra Cornejo. "Mendoza paga la mitad de lo que vale la energía en comparación con Chile", cuestionaron cerca del Presidente.

 

El tema de las tarifas y el consumo de energía también estarán muy presentes en el mensaje a partir de ahora. El Presidente quiere que la sociedad tome conciencia de que no se puede estar en "remera y pantalón corto" durante el invierno. Macri suele poner de ejemplo cómo en una cena en la casa del presidente de Chile, Sebastián Piñera en pleno invierno, tuvo que pedirle un abrigo por el frío que hacía. "El tipo es millonario y cuida la energía", repite siempre.

 

Macri y su equipo también siguieron la crisis que desató el fallo de la jueza federal María Servini de Cubría en el PJ. "¡Estos [por los peronistas] laburan para vos!", fue la descripción que le hicieron varios allegados al Presidente apenas se conoció la designación de Luis Barrionuevo como interventor.

 

El Presidente, por las dudas, ya avisó que no tiene nada para decir sobre los descalabros en los que está inmerso el peronismo, pero apuesta a un puñado de dirigentes capaces de resolver los problemas. En ese listado aparecen los gobernadores Juan Schiaretti (Córdoba), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Juan Manuel Urtubey (Salta), junto al líder de la principal bancada peronista del Senado, Miguel Pichetto.

 

El plan para sanear la Justicia

 

En los últimos días, Macri también decidió que profundizará el camino para forzar, al menos, a una parte de la Justicia. Si bien espera que el Poder Judicial avance con mejoras, el Presidente está convencido de que el cambio de la percepción de la sociedad sobre el trabajo de los jueces será suficiente para lograr progresos significativos.

 

Desde el Gobierno están convencidos de que el escándalo que provocó la excarcelación del empresario Cristóbal López, fallo que firmaron los jueces Jorge Ballestero y Eduardo Farah generó "una reacción social que no tiene vuelta atrás".

 

En privado, el Presidente sostiene que la Justicia es parte del problema. Pero evita generalizar. "Hay muchos jueces buenos, incluso entre los federales", confiaron fuentes cercanas. Tampoco quiere saber nada con la pelea entre Carrió y el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. "No se va a meter", dijeron en su entorno.

 

Con un ojo puesto en los avances que hagan la Corte y el Congreso, el plan para "oxigenar" la Justicia es el que comenzó hace dos años: presionar a los magistrados sospechados de corrupción y obligarlos a renunciar.

 
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