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TAMBIÉN SE PONE EN JUEGO EL DERECHO A LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA PDF Imprimir E-Mail
martes, 10 de abril de 2018

TAMBIÉN SE PONE EN JUEGO EL DERECHO A LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA

Debate por el aborto. El principal proyecto respeta la libertad de los profesionales de la salud frente la práctica del aborto: los médicos tienen el derecho constitucional a declarar su "objeción de conciencia".

BRENDA STRUMINGER – LA NACIÓN

 

Los centros de salud de todo el país están obligados a garantizar los abortos considerados no punibles por la ley vigente, pero los médicos tienen el derecho constitucional a declarar su "objeción de conciencia". Muchos se resisten por motivos religiosos o personales, pero también influye el miedo a posibles conflictos judiciales, cuestionamientos éticos o represalias de parte de las parejas o padres de las mujeres que abortan.

 

El problema aparece cuando la mayor parte de los profesionales de un hospital o una clínica son objetores y las interrupciones de los embarazos se dificultan, atrasan o directamente no se llevan a cabo.

 

La Academia Nacional de Medicina define la objeción de conciencia como el "testimonio pacífico y apolítico por el cual un médico puede no ejecutar un acto reglamentariamente permitido, sin que ello signifique el rechazo de la persona y el abandono del paciente".

 

El protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo que publicó el Ministerio de Salud de la Nación en 2015 tiene "carácter obligatorio en todo el territorio nacional y en centros sanitarios públicos y privados".

 

Allí se respeta el derecho de los profesionales de la salud a objetar ante ciertas prácticas. Pero señala que las instituciones "que no cuenten con el personal ni el equipamiento adecuados" para realizar los abortos, deben "garantizarlos de cualquier forma".

 

El principal proyecto de despenalización, que comenzará a tratarse hoy en comisión en la Cámara de Diputados de la Nación, respeta la libertad de los especialistas a no ejecutar prácticas que vayan en contra de su culto. Pero aún no se debatió la forma en que se garantizará que todos los centros médicos realicen las interrupciones legales de los embarazos. En la Sociedad Argentina de Obstetricia y Ginecología (Sogiba), por ejemplo, sugieren la implementación de concursos de médicos no objetores.

 

Los servicios de Obstetricia de hospitales públicos y clínicas privadas suelen elaborar una lista con los nombres de los médicos que se declaran de antemano objetores de conciencia. Muchos son "objetores parciales", es decir, que deciden según el caso.

 

"Hay servicios en los que todos son objetores de conciencia y el aborto lo tiene que hacer el jefe del servicio o el director del hospital. ¿Y si el director es traumatólogo? Estos vacíos ocurren", dijo el doctor Eduardo Valenti, presidente de Sogiba, quien se manifestó a favor del debate parlamentario sobre el aborto.

 

"Los casos indiscutibles yo los entendía perfectamente y se hacían en el hospital. Pero había otros con los que no era tan fácil", dijo la doctora Corina Urrutia, exjefa del servicio de Obstetricia del Hospital de Moreno. "En la práctica, más allá de las listas de objetores, se decide según el caso", añadió la especialista.

 

Los porcentajes de objetores en cada servicio varían según el centro de salud y no hay un estimativo oficial sobre las instituciones donde hay mayores dificultades para llevar a cabo las interrupciones legales de los embarazos.

 

Según expresaron diversas fuentes del ámbito médico y gubernamental, hay instituciones donde la totalidad de los especialistas en ginecología y obstetricia se niegan a realizar abortos. En esos casos son las autoridades hospitalarias las que terminan llevándolos a cabo, aunque la tarea no pertenezca a su especialidad.

 

Un intendente bonaerense que pidió mantener en reserva su identidad admitió que uno de los principales problemas en la maternidad de su localidad es que la totalidad de sus médicos se niega a interrumpir embarazos. "Cada vez hay que hacer un aborto tenemos un problema: no hay nadie que pueda hacerlo", dijo. Hoy su municipio se encuentra en busca de un médico que esté dispuesto.

 
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