Inicio arrow Columnistas arrow SOBRE LA MUERTE DE UN MAESTRO - por JORGE H. SARMIENTO GARCÍA
MENU
Inicio
Jurisprudencia
Nacionales
Internacionales
Columnistas
Destacado
Enlaces
Contacto


SOBRE LA MUERTE DE UN MAESTRO - por JORGE H. SARMIENTO GARCÍA PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 11 de abril de 2007

El 2 de octubre de 1979 Juan Pablo II pronunció un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, destacando “ab initio” que se proponía, como Vicario de Cristo, decir lo mismo que Éste había dicho a Poncio Pilato, en el sentido que su misión era “dar testimonio de la verdad”.

 

El 2 de octubre de 1979 Juan Pablo II pronunció un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, destacando “ab initio” que se proponía, como Vicario de Cristo, decir lo mismo que Éste había dicho a Poncio Pilato, en el sentido que su misión era “dar testimonio de la verdad”.

 

Por tanto, no se dirigía a los presentes como un diplomático más, sino como testigo de la verdad sobre el hombre en su conjunto, en toda la plenitud y la riqueza plural de su existencia espiritual y material.

 

Rememoró que sólo el bienestar de los seres humanos justifica la política, nacional o internacional, proviniendo ella del hombre, siendo ejercida por el hombre y estando hecha para el hombre; en consecuencia, cuando una política no es conforme a tal criterio, pierde gran parte de su razón de ser, pudiendo llegar a contradecir a la propia humanidad.

 

Destacó que el progreso humano debe medirse, además de por la ciencia y la tecnología, también y sobre todo por la primacía acordada a los valores espirituales, y por el progreso de la vida moral.

 

Agregó que sólo puede contribuirse a la causa de la paz, a través de la definición, el reconocimiento y el respeto a los derechos inalienables de los individuos y de las comunidades de pueblos.

 

También aseveró Juan Pablo que el respeto a los derechos humanos significa respeto a la dignidad y el valor de cada ser humano; y en Neuquén a muerto un maestro argentino, no interesa si de derecha, de centro o de izquierda, por lo que sin perjuicio de la tragedia familiar la paz social corre peligro.

 

Mas y siguiendo el pensamiento del Magno Pontífice es menester recalcar que resulta incuestionable que no sólo cuando se viola el derecho a la vida, obviamente  desde su concepción en el seno materno, utilizándose la ciencia y la tecnología para convertir al mundo en un matadero, sino que cada vez que prevalece una política caracterizada por la sed de poder, que se niegan los derechos de la conciencia y de la verdad y los demás derechos civiles, libertades políticas y derechos sociales y económicos básicos, se atenta contra la paz, la cual exige pensar en obligaciones y deberes, no sólo en intereses.

 

Por eso es que entendemos es responsabilidad de toda nuestra dirigencia en los diversos ámbitos de la actividad nacional, contribuir en estos difíciles momentos al orden por la justicia, esto es, a la paz. Es menester un compromiso moral de todos con la auténtica libertad humana, sin arbitrarias discriminaciones, sin odios ni venganzas.

 
< Anterior   Siguiente >
design by 5medien
© 2017
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.