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NEOLIBERALISMO Y GLOBALIZACIÓN - por José Luis Correa PDF Imprimir E-Mail
jueves, 16 de noviembre de 2006

Acabo de leer el comentario de Jorge Sarmiento García por el Capitalismo.

Hace dos años escribía un artículo sobre la Emergencia con comentario crítico al sistema capitalista instaurado.

Algunas de sus partes decía:

 

Este sistema económico político ha sido instaurado en la Argentina y en la mayoría de los países del mundo.

 

Ayerra [1]sostiene citando a Cicerón que la crisis “se debe a nuestro propio fracaso moral y no al capricho de la suerte el que, si bien retenemos el nombre, hayamos perdido la realidad de una república”. La Argentina,  desembocó en un estado de crisis política, económica y moral por la conjunción de diversos factores. Sin ánimo de agotar la nómina, podemos mencionar como tales, la inobservancia de las normas en general, seguramente por la falta de efectiva sanción de dicha observancia, la influencia de ciertas ideologías y el fracaso de la educación y la instrucción formal. Tales factores a lo largo del tiempo, han producido una tipología  predominante caracterizada por dos rasgos sobresalientes: la cultura del engaño, que llega al incumplimiento y hasta el fraude y la falta de rigor en todos los campos: educativo, científico y político.

 

Opinión de la Iglesia Católica

 

El Papa, los obispos, lo religiosos se han pronunciado contra el neoliberalismo.

 

Un ejemplo de ello han sido la “Carta de los Provinciales Jesuitas a sus comunidades de América Hispana”,[2] quienes reconocen  al sistema, el crecimiento de las comunicaciones de la tecnología, el acrecentamiento de las  posibilidades de conocimiento y creatividad con los mercados creciendo.

 

Han señalado sin embargo que este auge material deja multitudes en la pobreza, sin posibilidad de participar del destino común, amenaza la identidad cultural de nuestros pueblos  y destruye los recursos naturales. La dinámica produce efectos perversos, que tienden a transformarse en ideologías que obstaculizan ciertos conceptos. Por ejemplo el mercado: de un instrumento útil y hasta necesario para elevar y mejorar la oferta y reducir los precios pasa a ser el medio, el método y el fin que gobierna las relaciones entre los seres humanos. Las medidas neoliberales  ponen al crecimiento económico como razón de ser de la economía y no al hombre en armonía de la creación.

 

Restringen la intervención del Estado hasta despojarlo de responsabilidades sobre bienes mínimos que merece el ciudadano por ser persona. Eliminan los programas de creación de oportunidades para todos y lo sustituyen por apoyos ocasionales a favor de grupos particulares.

 

Privatizan empresas con el criterio de que el Estado es mal administrador.

 

Abren sin restricciones las fronteras a mercancías, capitales y flujos financieros y dejan sin suficiente protección a los productores pequeños y débiles.

 

Pasan en silencio la deuda externa cuyo pago obliga a recortar drásticamente la inversión socia.

 

Subordinan la complejidad de la hacienda pública al ajuste de las variables macroeconómicas: presupuesto fiscal equilibrado, reducción de la inflación y balanza de pago estable, como si de allí siguiera todo bien común y no se generaran nuevos problemas a la población. Insisten en ajustes para producir crecimiento que cuando sea voluminoso elevará los niveles de ingreso y resolverá en consecuencia la situación de los desfavorecidos. Elimina los obstáculos para imponer legislaciones que desprotegen a los obreros para incentivar la inversión privada. Liberan de impuestos y obligaciones con el medio ambiente a grupos económicos fuertes y los protegen para acelerar la industrialización, provocando una mayor concentración de la riqueza y del poder económico. Ponen la actividad política al servicio de esta estrategia  económica   quitando toda traba, todo control político para lograr la hegemonía del mercado libre en todo campo, incluso en la contratación de la mano de obra.

 

Reconocen que las medidas de ajuste han tenido aportes positivos, pues los mecanismos de mercado han elevado la oferta de bienes de mejor calidad y precio. La inflación se ha reducido. Se ha generalizado la conciencia del valor de la austeridad fiscal que utiliza mejor los recursos públicos. Pero están lejos de compensar los inmensos desequilibrios generados. Gran concentración de ingresos, riqueza, propiedad de la tierra. Multiplicación de las masas urbanas sin trabajo, empleos inestables y poco productivos; quiebras de miles de pequeñas y medianas empresas. Destrucción y desplazamiento forzado de poblaciones indígenas y campesinas, narcotráfico, desaparición de seguridad alimentaria, aumento de la criminalidad provocada por el hambre, desestabilización de las economías nacionales por flujos de libre especulación internacional, desajustes en las comunidades locales por proyectos de empresas multinacionales que prescinden de pobladores. Se genera el descontento popular y se crea desigualdad, miseria y corrupción.

 

Críticas al sistema: propuestas

 

La crítica realizada  por los provinciales al proyecto neoliberal, es que, una propuesta que únicamente conciba al ser humano, solo  con capacidad para generar ingresos exacerba el individualismo y el afán de ganar y poseer, que lleva a atentar contra la integridad de la creación.

 

Se impone en este sistema un orden de valores en donde prevalece la libertad individual para acceder al consumo de satisfacciones y placeres.

 

Ellos proponen un sistema más cercano a la justicia, solidaridad y fraternidad del evangelio, donde la vida con dignidad sea posible para todos los hombres y mujeres.

 

No reclaman una sociedad de bienestar con satisfacciones materiales ilimitadas, sino una sociedad justa donde nadie quede excluido del trabajo, el acceso a los bienes fundamentales, con posibilidad de realización personal a través de la educación,  alimento, salud, familia y seguridad. Una sociedad democrática, participativa, en donde la actividad política sea la opción de los que quieren entregarse al servicio de los intereses generales que corresponden a todos.

 

Engels[3], advertía de este flagelo en 1884, diciendo que:  “ La forma más elevada del Estado, la república democrática que en nuestras condiciones sociales modernas se va haciendo una necesidad cada vez más  ineludible y que es la única forma de Estado bajo la cual puede darse la batalla última y definitiva entre el proletariado y la burguesía.” “En ella la riqueza ejerce su poder directamente pero de un modo más seguro. “De una parte, bajo la forma de corrupción directa de los funcionarios, de lo cual es América un modelo clásico y de otra parte bajo la alianza entre el gobierno y la bolsa. Esta alianza se realiza con tanta mayor facilidad, cuanto más crecen las deudas del Estado y más van concentrando en sus manos las sociedades por acciones, no sólo el transporte, sino también la producción misma, haciendo de la Bolsa su centro”.

 

Richard, decía que el neoliberalismo, por lo menos en nuestro país, pretende hacernos creer que es necesario primero consolidar un modelo económico donde la desregulación y la no-injerencia del Estado va a optimizar la redistribución por el mercado y sostener que llegará a todos los rincones de la tierra con sus beneficios, sin embargo realiza esta transformación con la postergación del derecho de los marginados, quiebras y desempleo y se coloca a la economía al servicio de la economía misma como algo centrípeto. El punto que me sigue preocupando porque se lleva a un endiosamiento del capital y hasta se llega a sostener que hoy existe un modelo único que inclusive se intitula como capitalista. Como intelectual me revuelve mi interior esa palabra porque el capital, al que mucho respeto, no es sino una parte del proceso económico.

 

Recuerda que la economía es una ciencia de la producción, generación y distribución de la riqueza. Lo que necesitamos es administradores estratégicos, si es que los políticos no se animan a serlo para que nos indiquen que orden social se pretende instaurar en nuestro país.

 

Refiere a la encíclica “Centésimus Annus”, donde se dice que la libertad económica es solamente un elemento de la libertad humana.

 

También la “Carta de San Pablo”  del 25 de mayo de 2001 y la “Carta de Sant´Agata dei  godi”, 29 de setiembre de 1997, del  Obispo Italiano Mario Paciello, que señala que la  usura y la deuda externa  son el mal de nuestro tiempo. Allí se habló del mal de la usura y la opresión de los débiles, destacando que los principios fundamentales del derecho y de la moral evangélica llevan a sostener con indefectible firmeza la ilicitud de cualquier negocio que impida vivir a una de las partes  y para promover el respeto a los derechos básicos del hombre. Lo fundamental es la exigencia de equidad, ya no es lo mismo cuando las condiciones son demasiado desiguales: los precios que se forman libremente en el mercado pueden llevar a resultados no equitativos ( “Populorum progressio”).

 

Termina  reclamando al derecho como herramienta de convivencia y de cambio. La revolución a través del derecho puede producirse. Cierra con Guersi “el silencio de los intelectuales ante el pensamiento único, es complacencia con el poder, es el código de las mafias, es el genocidio de la humanidad”. Yo no tendría energía para sostener mi vocación a estas alturas sino mantuviera mi convicción en el sistema jurídico como posibilitador del cambio social en paz. Los invito a todos a no callar más, a ayudar al gobierno, pero exigirle; ... a ayudar a la sociedad a una posición más crítica constructiva; sin manipulación de opinión, formalizando un  llamado sin manipulaciones de opinión, formalizando un llamado desde el centro del país o del centro de Hispanoamérica a la revolución de los intelectuales a cumplir en paz la vocación humanística de hermanarlos día a día en la vida.[4] 

 


 

[1] AYERRA, Eduardo P.”Política, Ideología, patria”, E.D. 13 de febrero de 2002.

[2] CARTA DE LOS PROVINCIALES LATINOAMERICANOS DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS. ,  Neoliberalismo en América Latina”, Ed. CIAS  y PIM, Buenos Aires 1997. MIFSUD S.J.Tony “Aproximación ética al Neoliberalismo” Ed. Cias, año L- Nº 507, octubre de 2001. pág. 479, GIAQUINTA., Carmelo Juan “Iglesia y Globalización”, Ed. Cias, año XLVIII Nº 476, setiembre 1998  pág. 405. FARELL, Gerardo, Grupo de reflexión. ,”Doctrina Social y globalización”, Ed. Cias, año XLIX, Nº 497, Octubre 2000, pág. 457. YVES CALVEZ, Jean., “Las religiones frente al neoliberalismo, Ed. Cias, año XLVII, Nº 472, mayo de 1998 . SERRANO Joseph F. María.” La globalización” ah si.. una maravillosa excusa para muchas cosas. Cuadernos Cristianisme i Justicia, Barcelona, diciembre de 2000.

[3] ENGELS, Friedrich., “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, Capítulo Barbarie y Civilización”, Planeta Agostini, Barcelona 1986, pág. 204.

[4] RICHARD Efraín Hugo.,”Derecho y Economía, el desafío del siglo XXI” E.D. 26 de febrero de 2202.y “La  crisis argentina y la mundialización financiera” E.D. 5 de marzo de 2002.

 
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